Presentación del Consejo de Administración

El crecimiento de la economía mundial perdió impulso en 2012, año en el que el PIB se desaceleró en un entorno de elevada incertidumbre y bajos niveles de confianza. En la zona euro, la crisis de la deuda soberana vivió nuevos momentos críticos a lo largo del año. Como resultado de estas turbulencias, en junio España se vio obligada a solicitar ayuda financiera para sanear su sector bancario. A lo largo de 2012 los bancos centrales continuaron muy activos en la aplicación de políticas monetarias no convencionales. El BCE anunció en el mes de agosto su disposición a realizar operaciones monetarias de compraventa (OMT, por sus siglas en inglés), decisión que favoreció una mejora de las condiciones de financiación en la zona euro en la recta final del año. También contribuyó a estabilizar la situación la firme voluntad demostrada por los países miembros para mantener a Grecia dentro de la UEM, alejando el riesgo de ruptura de la eurozona.

Los principales indicadores de la economía andorrana han mantenido en 2012 un comportamiento similar al de años anteriores, sin síntomas que apunten hacia una reactivación económica. El indicador más representativo, la población asalariada, registró un nuevo descenso, del 3,4%. Sin embargo, cabe destacar que en el ámbito turístico la situación tendió a estabilizarse. Así, el número de visitantes moderó su caída hasta el 1%, la más suave de los últimos cinco años. Además, los turistas, es decir, los visitantes que pernoctan en el Principado, se mantuvieron relativamente estables, con una disminución casi nula, del 0,2%, en 2012.

A lo largo de 2012 Andorra continuó avanzando en el proceso de armonización fiscal con el resto de Europa. En el mes de junio se aprobó la Ley del impuesto general indirecto (IGI) —que entró en vigor el 1 de enero de 2013— que sustituyó a la gran mayoría de figuras tributarias indirectas vigentes hasta entonces en Andorra. Dentro del capítulo de reformas en curso, sin duda ocupa un lugar destacado la Ley de inversión extranjera, que se aprobó en junio de 2012, y que implica la apertura del 100% para inversiones extranjeras siempre que haya reciprocidad. Dentro de este contexto de creciente integración y adaptación a los estándares internacionales, cabe destacar que el Principado cuenta ya con veinte acuerdos firmados y ratificados de intercambio de información fiscal, el último de ellos el firmado con Polonia en junio de 2012.

El sector financiero andorrano registró un comportamiento extraordinariamente positivo en 2012, reflejado en el crecimiento del 13,9% experimentado por los recursos gestionados de clientes, hasta los 35.400 millones de euros, cifra que representa un nuevo máximo histórico.

En lo que respecta a BPA, el año 2012 ha sido decisivo en el proceso de crecimiento del Grupo y de consolidación de su filial española, Banco Madrid, como una entidad de referencia de la banca privada en España. Las últimas operaciones corporativas realizadas, con la adquisición de Nordkapp en 2012 y de Liberbank Gestión a principios de 2013, han permitido al Grupo ganar dimensión, posicionarse geográficamente en mercados estratégicos y dar proyección a sus objetivos de banca privada, orientados de manera prioritaria a ser un referente en la gestión.

La adquisición de Nordkapp a Banco Valencia permitió a la Entidad elevar los AUMs y aumentar el patrimonio gestionado en fondos de inversión, carteras y SICAVs. Como resultado de esta operación, el Grupo BPA entró en el ranking de las quince primeras entidades de España por SICAVs gestionadas. Por otra parte, la incorporación al Grupo de Liberbank Gestión permitirá a la gestora de Banco Madrid, Banco Madrid Gestión de Activos (BMGA), ser el proveedor de fondos de inversión para toda la red de Liberbank, séptima entidad financiera del mercado español.

La expansión del Grupo BPA en España se enmarca dentro del Plan estratégico de crecimiento, que tiene como objetivo alcanzar un volumen de AUMs de 7.800 millones de euros y un beneficio neto consolidado de 22,2 millones de euros en 2015. La estrategia de BPA contempla la consolidación y el desarrollo de las sinergias del Grupo como motores de un significativo aumento de los resultados en los próximos años.

La marcha del negocio y los resultados consolidados de BPA en 2012 demuestran que la integración de las entidades que forman el Grupo avanza a buen ritmo y que ya se han materializado gran parte de las sinergias de ingresos y de costes planificadas. El crecimiento propio de BPA, junto con las adquisiciones realizadas, situaron el volumen de negocio en 6.404 millones de euros en 2012, un 21% superior al del año 2011. El resultado neto consolidado del año 2012 ha sido de 17,6 millones de euros, con una notable mejora del margen financiero, el margen ordinario y el margen de explotación.

La fortaleza de BPA se refleja en una ratio de solvencia del 19,04% en 2012 y en una ratio de liquidez del 64,27%, que supera con creces el mínimo regulatorio del 10% y del 40% respectivamente. Banco de Madrid, la filial española de BPA, sobresale como una de las entidades bancarias más sólidas de España, con un ratio de solvencia del 39,4%, más de tres veces superior al promedio del sector, y una tasa de morosidad del 1,07%. La expansión de BPA en 2012 estuvo acompañada por un reforzamiento de su equipo humano, que ha aumentado un 5,6%, hasta las 547 personas.

Reflejando la favorable evolución del Grupo, en 2012 la agencia Fitch Ratings ha emitido una nueva calificación de BPA como emisor de largo plazo, en la que mantiene el nivel BB+ y mejora la perspectiva (de negativa a estable). Esta revisión positiva por parte de la agencia de calificación es coherente con el hecho de que BPA está adoptando las medidas adecuadas para consolidar la integración del Grupo, con un énfasis especial en la mejora del gobierno corporativo y en el aumento de la rentabilidad, junto con una política de dividendos orientada a fortalecer el grado de capitalización de la Entidad.

La excelente valoración otorgada por diferentes analistas y publicaciones financieras independientes a los gestores de BPA continúa siendo un motivo de especial satisfacción para el Grupo. Cabe destacar que en el año 2012 Citywire calificó al gestor del fondo BPA Fondo Ibérico Acciones FI con el rating A, calificación que ha sido revalidada en enero de 2013. BPA Ibérico Acciones, gestionado por Banco de Madrid y que en marzo de 2013 ha pasado a denominarse Banco Madrid Ibérico Acciones, obtuvo en 2012 las cuatro estrellas de Morningstar, con las que ha conseguido la categoría de bronce otorgada por esta prestigiosa firma de análisis. Por otra parte, la firma de análisis VDOS Stochastics ha confirmado a Banco de Madrid como líder en rentabilidad de SICAVs en España, con seis sociedades entre las quince más rentables del año 2012.

El ejercicio 2012 también fue muy satisfactorio para el Grupo BPA en cuanto a reconocimientos obtenidos en materia de calidad. Cabe destacar la renovación de la certificación de Calidad ISO 9001:2008 otorgada a BPA por la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) y por la International Certification Network (IQNET), que confirma la calidad de los servicios de Organización y Tecnología.

El Grupo BPA mantiene un elevado nivel de compromiso con la sociedad, a la que devuelve una parte de los beneficios que obtiene de la actividad financiera, con el objetivo de favorecer la cohesión social y fomentar el crecimiento económico sostenible. Como parte de su política de Responsabilidad Corporativa, BPA revalidó en 2012 la certificación de Empresa Familiarmente Responsable que otorga la Fundación Másfamilia, con el aval del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad del Estado español.

La Fundación Privada Banca Privada d’Andorra es una pieza clave en el desarrollo de las actividades de Responsabilidad Social de la Entidad. Cabe mencionar en este ámbito el Taller Ocupacional Xeridell, que tiene como objetivo contribuir a mejorar la calidad de vida de sus usuarios y la relación con el entorno. La Fundación también trabaja a favor de las personas en situación de incapacidad —a través de la Fundación Privada Tutelar del Principado de Andorra— y de los niños en situación de riesgo —mediante un acuerdo con el Centro de Acogida de menores La Gavernera. Asimismo, la Fundación apoya la iniciación de los jóvenes en el mercado laboral, mediante el programa de becas para hacer prácticas temporales en el Grupo BPA.

En definitiva, BPA cerró el ejercicio 2012 siendo una entidad más fuerte y más sólida, pese a un entorno todavía difícil, gracias a la voluntad de superación, a la vocación de liderazgo y al compromiso mantenido con el conjunto de la sociedad. Estos resultados no habrían sido posibles sin la implicación y el trabajo de todos los profesionales que integran el Grupo y la confianza depositada por sus clientes.

A todos ellos, muchas gracias.

 

El Consejo de Administración